Cuando alguien pide “una propuesta para un ERP”, suele esperar tres números: licencia, implementación, soporte mensual. Esos tres números, sumados, son aproximadamente el 50% del costo total los primeros tres años. Estas son las otras cinco partidas — las que importa anticipar.
1. Limpieza y migración de datos
En el 90% de los casos, los datos del sistema actual no están en condiciones de migrarse tal cual. Hay duplicados, registros incompletos, relaciones rotas. Limpiarlos toma entre 10% y 30% del costo de implementación. Si no lo paga ahora, lo paga en errores operativos después.
2. Capacitación post go-live
La capacitación inicial alcanza para que el equipo pueda usarlo. La capacitación a los 3 y 6 meses — sobre lo que el equipo descubre que no sabía — es la que hace que el ERP se aproveche al 70% en vez del 30%.
3. Personalizaciones inevitables
Casi ningún negocio cabe 100% en el ERP estándar. Hay 5–15 customizaciones que solo se descubren cuando ya está operando. Estimación honesta: 10–20% del costo de implementación original, dispersos en los primeros 18 meses.
4. Integraciones
Bancos, marketplaces, factura electrónica, e-commerce, módulos de terceros. Cada integración cuesta más de lo que parece — no por la integración, por la negociación con el proveedor del otro lado.
5. Tiempo del equipo interno
Lo más caro y lo menos contabilizado. El cierre del primer mes tarda el doble, el reporte gerencial sale tarde dos meses seguidos, el director comercial dedica una mañana semanal a validar. Si suma esto, son 20–40% del costo del proyecto en horas internas.